fbpx

Blog

Aprende a: fermentar vegetales

Aprende a: fermentar vegetales

Los vegetales fermentados son un método muy antiguo de conservación de los alimentos, una técnica que era necesaria para pasar el invierno. Sí, tu hermosa nevera sólo se introdujo en la década de 1950. Fermentar vegetales tiene muchos más beneficios! También mejora el contenido de nutrientes de los alimentos. La acción de las bacterias hace que los minerales en los alimentos cultivados estén más fácilmente disponibles para el cuerpo. Estas bacterias también producen vitaminas y enzimas que son beneficiosas para la digestión. Por lo tanto, no hay tiempo que perder! A continuación se muestra lo que necesitarás para empezar.

 

¿Qué es la fermentación exactamente?

En el proceso de fermentación, los vegetales cambian bajo la influencia de hongos, bacterias y levaduras (los llamados microorganismos) en acidez, sabor, digestibilidad y vida útil. Los microorganismos descomponen las partes que componen los alimentos, lo que facilita su digestión. Fermentar vegetales es súper simple, súper rápido y sólo necesita unos pocos ingredientes.

 

Escoge tus vegetales favoritos

Casi cualquier vegetal puede ser fermentado, pero especialmente las verduras firmes son adecuadas. Las verduras como la col, las zanahorias, la cebolla, el pepino, el tomate, el rábano y la remolacha son geniales. O, ¿qué pasa con el kimchi? Esta col china fermentada es súper sabrosa. La fermentación le da un sabor fresco, agrio, ¡muy delicioso! Puedes fermentar un vegetal o crear una mezcla de muchos tipos diferentes, junto con hierbas y especias, para una gran variedad de alimentos cultivados.

 

¡Empecemos! Necesitarás:

  • 1 kilo de vegetales
  • 20 gramos de sal
  • Frasco hermético (con cierre y esterilizado)

 

Fermentación de vegetales: así es como se hace

Cuanto más fino cortes la verdura, más rápido fermentará (¡y más rápido podrá disfrutar!). Amase las verduras con sal. Verduras como pepinillos, tomates, zanahorias, calabacines y repollos liberan su propio jugo. Después de unas horas ya están bajo su propia agua. Para otras verduras (coliflor, remolacha) hay que añadir un poco de agua y sal hasta que las verduras estén sumergidas.

Mantén la olla en un lugar cálido en la casa. Una vez que el proceso haya terminado, es hora de moverlos al almacenamiento en frío y disfrutar de sus verduras fermentadas!

 

PD: ¿Sabías que un tercio de los alimentos producidos para el consumo humano terminan perdidos o desperdiciados a nivel mundial, alrededor de 1.300 millones de toneladas al año, según un estudio del Instituto Sueco de Alimentación y Biotecnología (SIK)? La fermentación de vegetales es una gran manera de reducir los residuos. O bien: lee nuestros consejos para mantener tus vegetales frescos y llenos de nutrientes, para que nunca tengas que tirar nada de nuevo.

Sorry, the comment form is closed at this time.